Además de los parámetros clásicos de monitoreo ambiental (ruido, polvo, gases, agua), hay dos mediciones que muchas empresas descubren recién cuando se las exigen: el análisis de presencia de PCB en transformadores y el monitoreo de opacidad en vehículos diésel. Acá te explicamos qué son, por qué importan y cuándo tu empresa las necesita.
¿Qué son los PCB y qué tienen que ver con tu transformador?
Los PCB (bifenilos policlorados) son compuestos químicos que durante décadas se usaron como aislantes y refrigerantes en aceites de transformadores y capacitores eléctricos, hasta que se comprobó su alta toxicidad. Son contaminantes orgánicos persistentes (COP): no se degradan, se acumulan en el organismo y están regulados por el Convenio de Estocolmo, aprobado por Paraguay mediante la Ley N° 2333/04.
El problema es que muchos transformadores antiguos, reacondicionados o de origen incierto siguen en servicio, y su aceite pudo haberse contaminado con PCB en algún mantenimiento o rellenado. A simple vista es imposible saberlo: la única forma de confirmarlo es analizar una muestra del aceite dieléctrico. La referencia internacional considera contaminado un equipo cuyo aceite contiene 50 ppm o más de PCB.
¿Quién necesita el análisis de PCB?
- Industrias y empresas con subestación o transformadores propios, especialmente si son equipos antiguos o sin historial claro.
- Quienes compran o venden transformadores usados: el análisis evita heredar un pasivo ambiental.
- Proyectos que deben inventariar sus equipos dentro de su plan de gestión ambiental o a pedido de la autoridad.
El servicio incluye la toma de muestra del aceite en campo, el análisis y un informe técnico con el resultado en ppm. Si el equipo está contaminado, te orientamos sobre cómo gestionarlo conforme a la normativa: un transformador con PCB no puede repararse ni desecharse como chatarra común, porque su aceite debe tratarse como residuo peligroso.
¿Qué es la opacidad vehicular?
La opacidad mide cuánta luz bloquea el humo que sale del escape de un motor diésel: a más humo, mayor opacidad y peor combustión. Se mide con un opacímetro insertando una sonda en el caño de escape, y el resultado se expresa como porcentaje de opacidad o coeficiente de absorción.
Un vehículo que "echa humo negro" no solo contamina: está quemando mal el combustible. En Paraguay, la Ley N° 5211/14 de Calidad del Aire establece el control de las emisiones de fuentes móviles, y los planes de gestión ambiental de obras, industrias y operaciones logísticas suelen incluir el control periódico de las emisiones de su flota y maquinaria.
¿Quién necesita el monitoreo de opacidad?
- Flotas de transporte y logística que deben demostrar el control de emisiones ante clientes o autoridades.
- Obras y empresas viales con camiones y maquinaria pesada diésel incluidos en su plan de gestión ambiental.
- Industrias que quieren integrar el control vehicular a sus auditorías e informes de cumplimiento (ICMM).
Además del cumplimiento, la medición periódica funciona como mantenimiento preventivo: un aumento de opacidad suele anticipar problemas de inyección o filtros, y corregirlos a tiempo ahorra combustible.
¿Cómo lo hace CYMA?
Ambas mediciones se suman a nuestra capacidad de monitoreo de ocho parámetros: tomamos las muestras o mediciones in situ, en tu planta, obra o playa de vehículos, y emitimos el informe técnico listo para presentar ante el MADES o integrar a tu plan de gestión ambiental.
Dato: si tu empresa tiene transformadores antiguos y flota diésel, conviene coordinar ambos relevamientos en una sola visita técnica — se optimizan traslados y los resultados entran juntos al mismo informe de cumplimiento.
¿Necesitás analizar tus transformadores o tu flota?
Coordinamos la toma de muestras y mediciones en campo y te entregamos el informe técnico que exige tu plan de gestión ambiental.
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